El debut de Matthieu Blazy como director creativo de Chanel durante la Semana de la Moda de París 2025 el pasado 7 de Octubre, fue mucho más que una presentación de una colección, fue una declaración de principios Blazy conocido por su trabajo innovador en Bottega Veneta, asumió el reto de liderar una de las casas más emblemáticas de la moda con una propuesta que conjugó respeto por el legado y una visión profundamente contemporánea.
Inspirado por el cosmos el desfile Primavera-verano 2026 se desarrolló bajo un cielo de planetas suspendidos en el Grand Palais transformado en una constelación de emociones, texturas y arquitectura; Blazy no solo presentó ropa, sino una experiencia inmersiva donde cada prenda parecía tener su propia gravedad.
Lejos de romper con la tradición, Blazy optó por reinterpretar los símbolos icónicos de Chanel, el tweed, las camelias y las perlas con una sensibilidad táctil y emocional los trajes de cuatro bolsillos se deformaron sutilmente, los vestidos negros abrazaron nuevas proporciones y las texturas se envolvieron en gasas translúcidas.
Uno de los gestos más audaces fue la creación de un nuevo tipo de tweed, inspirado en la idea de desgaste aristocrático que evocaba la elegancia de lo imperfecto, esta exploración textil, ya característica de Blazy en Bottega Veneta, se trasladó a Chanel con materiales inéditos como hilos de algodón que recordaban a gavillas de trigo.
El desfile se distinguió por su ritmo sereno y flotante, acompañado de música minimalista que adaptaba la atmósfera soñada, Blazy logró un equilibrio entre la precisión milimétrica y la calidez emocional, demostrando que Chanel puede seguir siendo un emblema sin caer en lo predecible.
Con esta colección, Matthieu Blazy no solo honró el legado de Coco Chanel y Karl Lagerfeld, sino que lo hizo vibrar con una frescura impresionante, la incorporación de nuevas embajadoras como Ayo Edebiri y el regreso de figuras legendarias como Nicole Kidman reforzaron el mensaje: Chanel está en movimiento, orbitando hacia nuevas galaxias, el debut de Blazy será recordado como uno de los más exitosos de la historia reciente de la moda no por su espectacularidad, sino por su coherencia, sensibilidad y capacidad de transformar lo clásico en algo profundamente actual.